Carmen Valenzuela Alvarado
Retrato de un empresario adolescente
Estaba frente al espejo admirándose, convencido de su capacidad y habilidad, sentía orgullo de ser convocado por la junta general.
Por minutos se sentía el  dueño del mundo, se veía a sí mismo en la reunión de ejecutivos tomando decisiones trascendentes donde todos lo mirarían admirados y absortos de sus grandes e innovadoras propuestas.
Por Carmen Valenzuela Alvarado

Vestido de ejecutivo, era el perfecto triunfador alejado de cualquier rastro de fracaso. Todo estaba garantizado para impresionar a la junta.
Solicita un taxi privado, camina con aires de todopoderoso,  se sube  al auto asegurándose de no arrugar en nada su estrenado traje. Se desconcierta cuando el chofer pregunta adonde dirigirse;  siente fastidio ya que de acuerdo a su porte y elegancia  éste debería intuir que sólo sería al lugar más exclusivo de la ciudad. Obligado a responder, acentuando la voz y con autoridad  indica que sea lo más rápido posible.
Al llegar a su destino se siente aliviado. El alivio que siente aquel que llega a su lugar de origen. Es interrumpido por el taxista que le recuerda que debe pagar,  siente indignación y desprecio por quien le cobra, en algún lugar de su mente considera que el taxista  debería estar agradecido de su presencia, y por tanto no debería cobrarle. Se siente humillado al verse obligado a  recibir su vuelto en monedas, que por temor a ser visto por alguien guarda presuroso en algún bolsillo.
Se acerca al edificio, jurándose el protagonista de aquel comercial que le asegura convertirse en estrella por usar el perfume de marca. Siente que lo admiran  y comentan de él. Ingresa altivo por el vestíbulo y se dirige a la recepcionista quien lo saluda fríamente y le pregunta:“¿Dígame señor que desea?”.
Él presuroso en ser tratado con exclusividad:  ”Soy el director de publicidad, Tengo una reunión de directorio”. 
Ella lo mira imperturbable y sin diferenciar su primer trato le repregunta: ¿Su nombre?
El tentado a recriminar su ineficiencia por no permitirle la entrada de inmediato, saca su tarjeta, convencido que era suficiente para ser reconocido, a la vez que fantasea que al ser ascendido lo primero que hará será despedirla.
Mientras, escucha su nombre y  sigue como corderito la indicación de ir por el ascensor al piso 6. Vuelve a tomar su pose altiva, sale del ascensor seguro de ser esperado. No mira a la  secretaria que lo saluda e invita a pasar a la sala de junta.  
El primero en llegar fue el director de área de ventas, a quien por primera vez saluda.
Él se acomoda en la silla casi seguro de recibir el ascenso. De pronto ingresan otros ejecutivos, todos formales y concentrados en la tarea. Era la escena soñada en las primeras horas.
Sentados en circulo cada uno recibe el último informe.  Él saca su lapicero  pausadamente asegurándose que todos reconozcan su elegancia,  Mira a su alrededor sintiéndose dueño de la situación, no obligado a mirar ni entender los gráficos estadísticos que tiene en frente. Sólo espera el momento de ser reconocido y felicitado.
En segundos, todos quedan en camisa remangadas, sin perder el porte, intercambian la información. Él abstraído en su ensueño de ser el gurú de la publicidad, no presta atención al contenido sólo juega al papel de ejecutivo importante.
A lo lejos resuena una voz a modo de pregunta: ¿Ud, que tendría que decir al respecto?. El silencio le pone la piel de gallina, percibe la mirada de reproche que no tiene nada de admiración. El director con voz grave le repregunta: ¿Señor, que tiene que decirnos al respecto?.
El no sabe ni siquiera de que trata el tema, no prestó atención, estaba en su burbuja de ensueño. 
Evidentemente, ud. no entiende de lo que estamos tratando - Le increpa el director -, y continua: “Y eso se ha reflejado en la elaboración, presentación y ejecución de la campaña”•. Él ruborizado y desencajado, solo emula una sonrisa nerviosa, se defiende tratando de culpar a la falta de tiempo y saturación de su trabajo que no le permite leer los informes, Sugirió que la secretaria se lo enviara con anticipación para él prepararse. Su torpe defensa de atacar la ineficiencia  de otros para justificar la suya irrito a los otros ejecutivos.
Se lo informo Yo – le dijo el director – personalmente y con detalles:
No hemos recibido ninguna investigación de mercado previa a la ejecución de  la campaña. La respuesta que recibimos fue que su intuición le permitía reconocer cómo llegar a los consumidores.
Nos informaron que no convocó a los otros creativos propuestos por considerar que ud. “se inspira” en soledad. Que los otros solo interfieren.
Sus propuestas son innovadoras y creativas pero ninguna ha sido sostenida por ud. más allá de 3 meses.
Su liderazgo está basado en su cargo, no en sus capacidades para motivar e inspirar respeto en sus colegas y colaboradores, por el contrario deposita en ellos sus fracasos, excluyéndose de toda responsabilidad.
El área de sistema, no registra ninguna repuesta suya a la cantidad de emails que los consumidores han enviado; pero sí utiliza la cuenta de facebook y twitter de la empresa para publicar sus fotos, o tratar temas  que no corresponden a los objetivos de esta empresa y de nuestras campañas.
El último trimestre no envió a tiempo su presupuesto lo que ha generado desconfianza en nuestros proveedores por el retraso en sus pagos dando una falsa señal de insolvencia.
Él, iba achicándose dentro de su traje, perdiendo el porte de ejecutivo seguro y confiado, dejando paso a la imagen de un  grandulón inseguro y avergonzado. 
El director, irritado y consciente que no hay que esperar, pregunta casi por compromiso:
¿Tiene algo que decirnos?:
Él, no podía evitar balbucear, sus labios y cuerpo temblaron nerviosamente,  trataba de recuperar el control y de volver a calzar dentro de su traje. Silenciosamente se convencía que nadie entendía sus métodos, su autoestima se basaba en que todos eran menos inteligentes e innovadores que él. Dejo de interesarse en lo que ellos dijeran.
Torpemente ensayo una respuesta: “No es mi culpa si estoy rodeado de ineptos”
ESPACIO DE LECTORES: 7 Comentarios
Comentarios:
Alejandra Olvera dice:
Junio 25 de 2010 a las 18:26 hs.
Felicidades por el texto, seguro que debería ser parte del material de lectura en las Universidades para los chicos que sueñan sólo con la forma, sin atender el contenido y se meten en su burbuja por el sólo hecho de estudiar una carrera en X Universidad prestigiosa.FELICIDADES A CARMEN ALVARADO VALENZUELA.
Lucia dice:
Mayo 4 de 2010 a las 19:57 hs.
Me gusta... así son muchos empresarios de inmaduros o autosuficientes
Vanessa dice:
Abril 30 de 2010 a las 09:25 hs.
Esto retrata lo que sucede dia a dia en chicos que recien salen de universidades, ya que consideran que lo de afuera es lo mas importante y dejan de lado lo mas valioso en sus carreras que fue la motivacion del pq llegaron a donde estan. En esta vida tan globalizada tenemos que darnos cuenta que tenemos que vivir en comunidad y que no somos unicos ;aprender a aceptarnos y aceptar a los demas como son y no culpar a los demas por nuestros propios errores o falta de profesionalismo con nuestras labores.
Carlos Tuesta Agurto dice:
Abril 24 de 2010 a las 08:57 hs.
Estos casos suelen suceder a diario, sobre todo en empresarios "adolecentes", en el ciclo de vida de una persona desde la niñez,adolecencia,adultez tienes muchas etapas y experiencias donde algunas quedan marcadas y equivocamente aprendidas quizas siguiendo el ejemplo del padre o porque algun familar no supo guiarte adecuadamente, estos comportamientos los aprendes pensando quizas son lo idoneos y que siendo asi todo te ira de maravillas pero realmente falso. cuando llegas a la universidad puedes adquirir muchos conocimientos pero si no sabes aplicarlos para bienestar de la empresa o institucion donde te desempeñas que solo buscas el puesto y luego que todos te quieran admirar como dice en el parrafo que el taxista tiene que adivinar a donde va porque esta vestido elegantemente,al final al taxista ni le interesa porque el esta trabajando y esperando otra carrera para llevar un sustento a su casa mientras este personaje esta en el pais de las maravillas (segun el) , bueno terminando todos tenemos siempre un gran potencial o caracteristica en particular si sabes aplicarlo y desarrollarlo es genial pero esto debe ir acompañado en primer lugar de humilidad,esfuerzo,respeto,honestidad y sobre todo compañerismo aqui todos suman esfuerzos desde el personal de limpieza, seguridad, alta gerencia etc , la discriminacion es lo peor que uno puede hacer cada persona en el puesto que este merece un respeto y atencion.
Flor Berrocal dice:
Abril 24 de 2010 a las 01:17 hs.
Este empresario adolescente por el cargo que ocupa ,es un vanidoso nuestra carta de presentación debe ser nuestro trabajo y no ser orgul loso, así tengamos los conocimientos, estudios, uno siempre debe ser humilde. Y si algún momento estamos en apuros, debemos afrontar la situación, y si estamos en error reconocer que nos equivocamos, También nos muestra el artículo que debemos ser honrados y dedicarl e de integro al trabajo y no a las cosas personales.Flor Berrocal
Abraham dice:
Abril 23 de 2010 a las 22:35 hs.
Muy bien elaborada la situación, creo que el texto transmite bien lo que pretende y los mensajes son implícitos sin necesidad de dar una lista de consejos. Me gustó, felicidades
Pamela Laya dice:
Abril 23 de 2010 a las 09:29 hs.
Me parece increible como ha plasmado la situación del joven profesional; la verdad en la realidad, sucede que cuando todos salimos de la universidad a buscar trabajo por primera vez, nos encontramos con estas situaciones, pues nos creemos que somos los mejores y nos merecemos el puesto de gerentes sin antes haber pasado por el largo camino de ser un excelente profesional. Considero que esta lectura debe de ser presentada en los ultimos ciclos de las universidades, para que cuando los jovenes salgan a la realidad, sepan que no sirve "creerse que saben" porque solo se causaran dolor y frustración...aunque.. asi se aprende no?, se debe de orientar a que el joven salga con la mente abierta a seguir aprendiendo porque es el único camino de lograr exito.
<< 1 de 2 >>
Enviá tu comentario
  Nombre Código  
  Comentarios  
HSM no tiene responsabilidad alguna sobre comentarios de terceros, los mismos son de exclusiva responsabilidad del que los emite. HSM se reserva el derecho de eliminar aquellos comentarios injuriantes, discriminadores o contrarios a las leyes vigentes.
SUITE DE NEGOCIOS