Habilidades para resolver conflictos
Los líderes deben aprender a diferenciar entre la persona y el problema, y reconocer que es más productivo persuadir que coaccionar.

                   
¿Los conflictos le causan temor?
Es normal. De manera instintiva, el cerebro nos dice que son peligrosos, de modo que nuestra tendencia natural es la de enfrentarnos o huir. No obstante, el miedo al conflicto puede convertir a líderes, directivos y empleados en “rehenes psicológicos”, que se paralizan y pierden la capacidad de actuar.
Lo cierto es que un conflicto bien manejado lleva implícitos enormes beneficios, tanto para las empresas como para la gente que trabaja en ellas. De hecho, el manejo de conflictos suele ser uno de los mayores impulsores de cambios. Por lo tanto, si se los aborda de la manera apropiada, pueden ayudar al personal a ser más innovador, a crear vínculos más fuertes, a trabajar en equipos eficaces y a mejorar su rendimiento. La clave reside en encarar abiertamente el problema, y negociar con el fin de obtener un resultado en el que todos salgan ganando.
Una de las manifestaciones más extremas y violentas de un conflicto es la que ocurre cuando un individuo o un grupo son tomados como rehén. Pero, de hecho, más del 95 por ciento de esos incidentes se solucionan de manera pacífica, con la consiguiente liberación de los rehenes y la rendición de los secuestradores. Todos somos capaces de aprender las tácticas que producen esa extraordinaria tasa de éxitos para desactivar conflictos, tanto en los negocios como en la vida personal.

Qué es el conflicto y cómo manejarlo
El conflicto se expresa como una diferencia entre dos o más personas o grupos, y se caracteriza por la tensión, el desacuerdo, el exaltamiento de las emociones o la polarización.
En las empresas hay cada vez más diversidad y creciente interdependencia, razón por la cual también aumentan las probabilidades de que surjan discrepancias. Como ejecutivo, usted es sólo una voz entre muchas. Es muy probable que sus responsabilidades excedan su autoridad. De manera inevitable deberá enfrentar algún conflicto. En la mayoría de los casos, encararlo abiertamente mejorará sus posibilidades de alcanzar los objetivos que se ha fijado.
Las personas generan conflictos como resultado del ciclo de las relaciones humanas. Y cuando los vínculos se quiebran, experimentan sensaciones de pérdida, decepción, frustración, e incluso un profundo sufrimiento. Si usted se identifica con esas sensaciones, tendrá una mejor visión del problema y de la manera de solucionarlo.
Las empresas pueden ser la causa de que su gente sufra o se sienta abrumada por emociones negativas: un ascenso denegado, un mal informe de rendimiento laboral, la cancelación de un proyecto con el que se habían comprometido. En esos casos, las personas experimentan profundas necesidades que acaso no sean satisfechas, y ello provoca más discordia.
Al enfrentarnos a un conflicto, nuestra reacción natural es la de pelear, huir o paralizarnos. Pero podemos superar el miedo que sentimos si dominamos nuestras emociones. Los seres humanos vivimos en muchos “estados”. Un “estado” es una combinación de sentimientos, pensamientos, fisiología y comportamiento que, en gran medida, determinan nuestra manera de actuar. Es posible cambiar un “estado” de negativo a positivo —del miedo al coraje, por ejemplo—, y hacer lo contrario de lo que sugeriría el sentido común: ir hacia la persona con la que estamos en conflicto. ¿Cómo lograrlo? Una táctica clave consiste en aplicar la capacidad de “visualización”, uno de los mecanismos más poderosos del cerebro por cuanto da forma al modo en que vemos una situación en particular y determina cómo actuaremos o reaccionaremos.
Para mejorar el rendimiento, los atletas se visualizan ganando, sin perder de vista su meta en ningún momento. En realidad, la mayoría de los individuos de alto rendimiento apelan a ese mecanismo mental para concentrarse en los beneficios, más allá del miedo o el potencial peligro.
La visualización también es una herramienta fundamental para alcanzar un resultado positivo o negativo en el momento de manejar un conflicto. “El ojo de nuestra mente” está condicionado por experiencias y elecciones que definen la manera en que vemos el mundo y, en última instancia, el éxito o el fracaso al enfrentarnos a los conflictos. En ese tipo de situaciones, muchos líderes se vuelven “rehenes” de sus miedos interiores, y no ven las oportunidades que les ayudarían a resolverlos.

Seis habilidades esenciales para manejar conflictos

1. Cree y mantenga un vínculo, incluso con su “adversario”. La clave para desarticular un conflicto radica en establecer un vínculo —o restablecerlo si se ha deteriorado— con la otra parte. Para ello no es necesario que ese individuo nos agrade; lo único que hace falta es un objetivo en común. Trate a la persona como a un amigo, y base la relación en el respeto mutuo y la cooperación. Los líderes deben aprender a diferenciar entre la persona y el problema, y evitar las reacciones negativas a los ataques o las emociones intensas.

2. Entable un diálogo y negocie. Es importante no apartar la conversación del tema en cuestión, mantenerse concentrado en un resultado positivo y ser consciente de la meta común. No se muestre hostil ni agresivo. La etapa siguiente es la negociación, en la que además de dialogar se “regatea”. El diálogo y la negociación producen transacciones genuinas y productivas para ambas partes.

3. “Ponga el pescado sobre la mesa”. Esta expresión significa plantear una cuestión difícil sin hostilidad. La frase proviene de Sicilia, donde los pescadores, que mantienen vínculos muy fuertes, exponen su sangriento botín del día sobre una gran mesa, para limpiarlo en conjunto.
Si usted deja pescado “bajo la mesa”, empieza a pudrirse y a oler mal. En cambio, una vez que plantea el problema, puede empezar a aclarar el enredo. Sea directo pero respetuoso, y hable en el momento oportuno.

4. Comprenda la causa del conflicto. Entre las raíces de una discrepancia se encuentran las diferencias en materia de objetivos, intereses o valores. También podrían influir percepciones opuestas de un problema. “Se trata del control de calidad” y “Lo que falla es la producción”, y hasta estilos de comunicación distintos. El poder, la rivalidad, la inseguridad, la resistencia al cambio y la confusión de roles son otros motivos de desacuerdo.
Es crucial determinar si un conflicto guarda relación con intereses o necesidades. Los intereses son más transitorios y superficiales, como la posesión de tierras, el dinero o un empleo; las necesidades son más básicas y difíciles de negociar: identidad, seguridad y respeto, por nombrar algunas. Muchos conflictos parecen obedecer a intereses, cuando en realidad son producto de necesidades.

5. Aplique la ley de la reciprocidad. La reciprocidad es la base de la cooperación y la colaboración. En general, lo que uno da es lo que recibe. Recientemente, varios investigadores han descubierto “neuronas espejo” en el cerebro, lo cual indica que nuestro sistema límbico (cerebro emocional), donde se encuentra la empatía, recrea en nosotros la experiencia de las intenciones y las emociones del otro. El intercambio y la adaptación interna permiten que dos individuos sean capaces de identificarse con los estados interiores del otro. En consecuencia, ambos podrán hacer las concesiones necesarias en el momento debido.

6. Construya una relación positiva. Una vez establecido un vínculo, nutra la relación y siga tras el logro de sus objetivos. Trate de equilibrar la razón y la emoción, porque emociones como el miedo, el enojo, la frustración pueden desbaratar acciones bien planeadas.
Entienda el punto de vista de la otra persona, lo comparta o no. Cuanto más efectiva sea la manera en que comunique sus diferencias y los puntos de concordancia, mejor comprenderá las preocupaciones del otro, y así mejorará sus probabilidades de alcanzar un acuerdo aceptable para ambas partes. Los vínculos más fuertes se basan en lo que el psicólogo Carl Rogers denominó “consideración positiva incondicional”.


Sentirse aceptados, dignos y valorados son necesidades psicológicas básicas. Y, como demuestran los procesos de negociación para liberar rehenes, es más productivo persuadir que coaccionar.
 

ESPACIO DE LECTORES: 15 Comentarios
Comentarios:
Emigdio Hernandez dice:
Junio 16 de 2010 a las 12:11 hs.
En toda relación existirá tarde que temprano una fricción, es la naturaleza del ser humano. Lo importante como personas concientes y maduras es primeramente el aceptar a los demás tal y como son, y procurar que ellos entiendan esto mismo "que no es sencillo" el ejemplo es la mejor forma. Seguidamente se tienen que definir los compromisos y obligaciones que en ambos sentidos existen desde el principio de toda relación; cualquiera que esta sea. Y lo Tercero es que nunca, así es, nunca debemos permitirnos nosotros perder la calma, una fricción, un conflicto siempre se da entre dos, nunca en uno solo, así que nosotros alimentamos el fuego o simplemente somos factor de concordia. Saludos y excelente artículo.
mvargasga dice:
Junio 10 de 2010 a las 12:28 hs.
yo creo que siempre debo ser parte de la solucion y no del problema
ADAN CORDOVA dice:
Septiembre 2 de 2009 a las 10:56 hs.
Lo complicado en la solución de diferencias estriba cuando el negociador o intermediario esta inmerso en el problema o la solución trasciende directamente en él, los principios son básicos, sin embargo cuando se esta en una negociación personal cambia la visión, el equilibrio y las necesidades, lo que conlleva a olvidar algunos de los principios básicos del manejo de conflictos.
ruth dice:
Agosto 8 de 2009 a las 12:29 hs.
yo creo que fue excelente y me gusta todos los q comentan eso tambien excelente
Margo dice:
Julio 29 de 2009 a las 18:01 hs.
Super interesante. Me encantaría participar.
isabela se las creyo dice:
Junio 27 de 2009 a las 16:57 hs.
no sirve de nada
Fidel dice:
Junio 17 de 2009 a las 13:05 hs.
La verdad es que cuando uno se enfrenta a un conflicto sí se experimenta una sensación de vacío. Y queda claro que esa sensación no es otra cosa que un estado de impotencia, y la verdad que, uno se siente como rehen Psicológico. Excelente sr. Kohlrieser. Me quedo admirado del enfoque que le da a los conflictos, pero sobre todo, la manera y la enseñanza que maneja para la solución a estos. La verdad que he encontrado muchos comentarios, pero, pocos dan las soluciones como usted lo hace. Muchas Gracias, y nuevamente, Felicidades.
V Camba dice:
Junio 17 de 2009 a las 11:15 hs.
Me parece un excelente tema, los comentarios y las reglas son muy prácticas, algunas de ellas las he aplicado como principio y me han dado muy buenos resultados en las relaciones que tengo con el sindicato sobre todo el hecho de generar vínculos..Saludos.
Eduardo dice:
Junio 16 de 2009 a las 09:42 hs.
La negociación es un tema interesante, las recomendaciones en el artículo seguramente tendrán diferente respuesta si se considera ell entorno laboral, ejemplo el sector público. La habilidad del negociador radicará en su habilidad para desenvolverse en este entorno y eso no es nada sencillo.
Ma. Teresa dice:
Junio 15 de 2009 a las 16:45 hs.
Me gustó el artículo Pero, ¿Cómo hacer para que el subordinado entienda que estás siendo gentil y abuse creyéndose amparado por el (la) jefe y cuando "pones el pescado sobre la mesa", se altera y sale amenzador?
José dice:
Junio 12 de 2009 a las 15:18 hs.
Demasiado elemental....Son principios básicos para enfrentar y solucionar un problema. La negociación ha sido y será, la herramienta clave de un líder en la consecución y obtención de objetivos . ...En mi experiencia personal, no me parece que sean algo extraordinario, sino algo ya entendido hace tiempo.
Yovana dice:
Junio 12 de 2009 a las 09:38 hs.
Me parece un artículo excelente y he tratado de aplicarlo, pero qué sucede si cuando algunas de las personas con las que trabajas por más que tratas de jalarlos para formar el equipo y les dás las oportunidades, simplemente se cierran y a todo los que les propones te dicen simplemente no y sólo se quieren estrictamente a su tiempo y trabajo específico? ojalá me enviaran sus opiniones
Ricardo Rojas dice:
Junio 11 de 2009 a las 14:56 hs.
Excelente articulo, lo compartire con mis colegas y en mi experiencia docente con mis estudiantes
Carlos dice:
Abril 30 de 2009 a las 11:53 hs.
Excelente artículo, como todo el material que siempre he gustado de leer de Él. Siento que es una persona con mucho carisma y excelentes ideas, Él me recomendó un sitio www.cinri.com para hacer crecer mi negocio y en verdad me funciono aprovecho para dárselos a conocer y que si son empresarios ustedes también puedan verse beneficiados saludos al Sr. Kohlrieser.
Arturo dice:
Abril 29 de 2009 a las 08:48 hs.
Excelente artículo. Tuve la oportunidad de ver a Kohlrieser en 2007 y a mi gusto una de las peersonas que más sabe de negociación. Me gusto más que William Ury
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