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1. Haga una planificación del escenario para mejorar la visión prospectiva sobre el futuro de su organización (Shell, Sprint y el Banco Mundial sobresalen en esto).
2. Elabore estrategias de adaptación que tengan suficiente flexibilidad para hacer frente a los imprevistos, incluyendo futuras pruebas de sus planes con opciones de pensamiento real (BP y Google han sido fuerte en pensamiento “opcional”).
3. Diseñe un sistema de monitoreo dinámico para rastrear lo que pasa en el mundo en tiempo real, así como para evaluar el proceso interno de ejecución de estrategias y planes (P&G, IBM y la NASA lo hacen bien).
4. Mejore la agilidad de su organización en términos de estructura, procesos, normas y recompensas para hacer frente mejor a lo desconocido (WL Gore y Microsoft vienen a la mente).
5. Optimice su información y procesos de toma de decisiones para mantenerse alerta a través de las redes externas y equilibrando adecuadamente herramientas tradicionales y nuevas (Samsung y Apple son fuertes en esto).
6. Promueva un fuerte liderazgo en múltiples niveles de su organización para enfrentar mejor la crisis y cualquier circunstancia inesperada (GE y McKinsey sobresalen en esto).
Con el mundo entrando en un periodo de inquietud y desorden mundial, esto plantea desafíos especiales para los directivos que deben entregar resultados y números fiables. Sólo una mente preparada que sabe cómo adaptarse puede lograrlo. Al igual que el capitán tiene que entregar su carga, evitando que el barco se hunda, aún enfrentando tormentas, piratas, y fuertes corrientes, los altos directivos deben hacer lo mismo. Esto requiere un buen equipo de navegación, una tripulación bien entrenada, y la habilidad para cambiar en la mitad del rumbo si las circunstancias dictaminan que es necesario.
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